miércoles, 16 de abril de 2008

La Incomprendida Muela del Juicio

Quién no ha tenido alguna vez una desagradable molesta al fondo de la boca por la erupción de la muela del Juicio?

Así se les llama a los terceros molares que son las últimas muelas en erupcionar (salir y ocupar su posición en la boca). Son cuatro, dos en el hueso maxilar superior una del lado derecho y otra del lado izquierdo y dos en la mandíbula, una derecha y otra izquierda. Pertenecen a la segunda dentición de los adultos. Tradicionalmente se les ha llamado muelas del juicio porque aparecen alrededor de los 18 años cuando el paciente ya tiene "juicio".

Cada vez se presentan casos en que las personas no presentan molestias. Esto es debido a que existe suficiente espacio dentro de la boca para su erupción o no presentan las terceras molares. Exiten tres posiblidades para que no se aprecien. La primera es que por razones genéticas el tercer molar no se forme, por lo tanto, nunca erupcionará. Esto puede suceder con cualquiera de los cuatro gérmenes (así se llama a los dientes y muelas cuando están dentro del hueso antes de salir) y es la menos frecuente de las tres posibilidades. La segunda es que erupcione y participe en la masticación en forma normal. La tercera posibilidad es que queden atrapadas en el hueso maxilar o en la mandíbula en forma parcial o total provocando una serie de problemas los cuales deberán ser atendidos profesionalmente.

Razones por la cuales una tercera molar queda retenida en el maxilar

El diente en estos casos podría estar presentando lo que se conoce como "anquilosis" que vendría a ser una atrofia de las fibras periodontales que rodean normalmete la raíz de la pieza dentaria y que al no contar con periodonto, el hueso del maxilar esta "pegado" con el diente.

Existen diversas causas y se pueden dividir en factores generales y locales. Los factores generales por lo regular son hereditarios (problemas de tamaño; muelas grandes y huesos maxilares pequeños) y congénitos (malformaciones que afecten la cara y los maxilares como es el caso de los niños con labio y paladar hendido)

Desde el punto de vista local, la causa más frecuente es la falta de espacio (como son los últimos en salir, generalmente "llegan tarde a la repartición de hueso").Otras causas locales son: mala posición de la muela, aparición de dientes supernumerarios (dientes extras), quistes y tumores vecinos al germen del tercer molar.

Consecuencias de la retención

1) Problemas mecánicos. Como la fuerza de erupción de un diente dura hasta que se forma completamente la raíz, estos molares pueden empujar y desalinear a los dientes ya existentes. También pueden provocar el atrapamiento de los segundos molares que se encuentran por delante de ellos.

2) Problemas infecciosos. Cuando la muela del juicio se atrapa parcialmente y sólo sale una pequeña parte de ella, se forma una bolsa en la encía en la cual se retiene alimento. Al no poder remover y limpiar adecuadamente, se produce una inflamación la cual a su vez provoca la retención de más alimento hasta que se produce una infección formándose un absceso. La inflamación se extiende hasta el carrillo (cachete) y los ganglios del cuello, el paciente no puede abrir bien la boca, presenta dificultad para tragar, y un dolor muy fuerte. A esa infección se le conoce con el nombre de pericoronitis y debe ser tratada con antibióticos específicos, limpieza, retiro del alimento atrapado y drenaje del absceso, todo esto antes de la extracción de la muela. Las muelas del juicio al tratar de salir se inclinan y se proyectan sobre el molar que está por delante causándoles caries, desmineralización y erosión o desgaste en la zona del cuello.

3) Problemas neuromusculares. La presión ejercida sobre los segundos molares puede provocar dolores severos y descompensación en las fuerzas de la masticación ocasionando mal funcionamiento y dolor en la articulación temporomandibular (articulación de la mandíbula con la base del cráneo). Algunos pacientes refieren cefáleas (dolores de cabeza) que pueden deberse a la presión ejercida por las muelas al tratar sin éxito de erupcionar.

4) Problemas quísticos y tumorales. Al quedar atrapadas las muelas, es factible que a su alrededor se formen quistes que provocan la destrucción del hueso que se encuentra alrededor de la muela. En algunas ocasiones, en el interior de estos quistes se desarrollan tumores odontogénicos (tumores de origen dentario) como el ameloblastoma, tumor sumamente agresivo que puede alcanzar considerables dimensiones.

Recomendaciones finales

- Todos estos problemas pueden ser prevenidos si el paciente asiste con regularidad a su dentista.
- Las muelas del juicio deben ser removidas en el momento en que se detecte su atrapamiento y esto se hace mediante una extracción quirúrgica (operación). Es recomendable que la operación se realice entre los 15 y los 20 años de edad.
- Los problemas provocados por el atrapamiento de las muelas del juicio deben ser detectados por el cirujano dentista, sin embargo la intervención quirúrgica (operación para extraerlas) debe ser realizada por el cirujano maxilofacial.
- Cuando la muela se encuentra semi-impactada ("enterrada parcialmente") casi siempre presenta caries dental o puede generar lo que se conoce como Pericoronitis.